Y llega la esperada cena del viernes donde nos ponemos mandiles y gorros de chefs para tomarnos un respiro de las especias indias. Nos toca a nosotros preparar la cena; La idea es de primero un pan tumaca y después unos cuantos platos de pasta carbonara y boloñesa, para ser todo regado con una sugerente sangría y refrescos.
¿El problema? No hay suficientes tomates. Acabamos sacrificando el pan tumaca a favor del sofrito para la boloñesa. Nunca supo tan bien una comida, que fue preparada con nuestro propio esfuerzo.
Esta preparación llevo a nuestras queridísimas cocineras a preparar de la mejor manera que pudieron un par de veces más el sofrito de la boloñesa, y consiguiendo bastante bien el sabor, pero que tiene el aspecto de una caldereta de ternera. Aun así lo disfrutamos enormemente.
¿El problema? No hay suficientes tomates. Acabamos sacrificando el pan tumaca a favor del sofrito para la boloñesa. Nunca supo tan bien una comida, que fue preparada con nuestro propio esfuerzo.
Esta preparación llevo a nuestras queridísimas cocineras a preparar de la mejor manera que pudieron un par de veces más el sofrito de la boloñesa, y consiguiendo bastante bien el sabor, pero que tiene el aspecto de una caldereta de ternera. Aun así lo disfrutamos enormemente.
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